Publicado 15.06.2018 |

Un negocio sustentable tiene que ver con todo lo que ofrece. Su cultura, los valores, el compromiso con los recursos humanos, su coherencia, ética organizacional y sobre todo, su actitud. Es la concepción holística de una aplicación transversal que se derrama y difunde en cada práctica, en cada tarea, en cada diseño y en cada expresión del producto o servicio que brinda.

Exudar confianza, integridad, honestidad, transparencia y equidad es sólo el principio de un proceso que no tiene fin, en cual sus principales beneficiarios serán las generaciones futuras.

La Empresa Sustentable se hace y siente responsable por todo lo que provocan sus prácticas. Honra su palabra siempre y se pone a disposición permanentemente para reparar cualquier perjuicio que pudo haber provocado en algún momento determinado como consecuencia de su inacción. Revisa, replantea y dialoga constantemente sus asignaturas pendientes, socializando sus experiencias, haciéndola más sabia y creíble.

Desde este enfoque las organizaciones - a través de sus ejecutivos - apelan a generar reacciones humanas desde las entrañas de sus operaciones; no desde un sentido compasivo sino desde la "expresión sensible y orgánica de sus actitudes". Para ello, deberán permanecer permeables a las demandas sociales del cual son parte, trabajando con la realidad de su entorno, comprometiéndose a entender y atender las necesidades de las comunidades con las que interactúan. Una empresa siente, cuando se propone entender lo que le ocurre a su comunidad  e implementa acciones y programas de empatía organizacional.

Del libro: El Gerente Sustentable

Autor: Dr. Claudio Rodriguez Aguero (Argentina)

Gestión y Desarrollo Sustentable